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lunes, 17 de septiembre de 2012

Una vez más, me declaro fan

Desafortunadamente a mí no se me habría ocurrido mejor manera de explicar cómo es el fin del verano (porque si así fuera ahora estaría bebiendo de la fuente de la gloria literaria). Afortunadamente tenemos a Falsarius para estas cosas... y para enseñarnos a comer bien sin dejarnos el lomo en el esfuerzo. Además de ser fan suya, lo soy también del bacalao y del hummus. Más completita, esta entrada, no podía ser.

El verano se acaba y cuando miras al cielo ves bandadas de gambas en gabardina emigrando a los trópicos, a esos paraísos soñados donde el sol del estío nunca se pone. Al mismo lugar hacia el que corren chulillas las sardinas en plateadas manadas, cruzando el mar de hierba de los fondos de algas, sin saber aún que al final del viaje siempre hay un gordo esperando a comernos.Ves secarse los arroyos de cerveza, ya sólo un rastro de espumilla que vuela el aire, y dejan de manar las frescas fuentes de tinto de verano. Sopla en el chiringuito un viento frío que lo desmonta tabla a tabla, mesa a mesa y se lleva lejos su tintineo de monedas, su tablón de las comandas y la rumba insensata de sus altavoces. Se marchan veloces en sus negras motos antiguas los mejillones, carga el pulpo sus maletas, una en cada uno de sus ocho brazos, camino de la estación, esquivando a la ensaladilla rusa que va más despacio, temerosa de perder alguno de sus ingredientes. Se vuelven al pueblo los tomates, las lechugas y los pimientos, y llora una cebolla con el corazón roto por un vinagre jerezano y calavera, que la había olvidado ya antes del último aliño. Es septiembre y la luz se recoge pronto por las tardes, cansada de brillos, de destellos, de estirar y estirar la alfombra del día. Es septiembre y se llenan de pañuelos blancos las estaciones del tren de la tristeza. Colgamos el moreno de su percha en los armarios y al mudar de piel surge, inevitable y frío, el blanco fantasma de nuestro pelaje de invierno. Reptan por las dunas las últimas lagartijas recogiendo los besos de amor que quedaron perdidos en la arena. Picotean las gaviotas las migajas de risas infantiles que la marea baja deja al descubierto. Abren el grifo del agua fría en la bañera del mar, y lo dejan correr. Finalmente llueve, y las gotas sobre la arena germinan en la playa los brotes multicolores de las futuras sombrillas, que aún tardarán casi un año en crecer. Es septiembre. Qué pereza.



Ingredientes: 1 envase de hummus marca Simply del Mercadona (sección refrigerados), 1 paquete de bacalao congelado desalado (el mío de Dimar), cebolla, ajo, limón, aceite de oliva virgen extra, pimentón picante y perejil.

Preparación: volcamos el contenido de nuestro envase de humus en un bol, le añadimos cebolla muy picada, un poco de zumo de limón y mezclamos bien. Lo reservamos. Cortamos el bacalao que tendremos descongelado (yo he aprovechado una pieza que me había sobrado de otra receta) en unos tacos no muy grandes. Ponemos la sartén al fuego con un poco de aceite y ponemos un par de dientes de ajo cortados en lonchas. Cuando empiecen a coger color, le ponemos un poco de pimentón picante, removemos rápido, añadimos el bacalao y lo salteamos muy poquito tiempo (se hace enseguida). Ahora sólo queda servir en el plato. Una montañita de humus preparado como base y el bacalao con ajo y pimentón por encima. Rematamos con un poco de pimentón picante, un hilillo de aceite rico y un poquito de perejil.

El enlace, acá.

martes, 10 de abril de 2012

Yo quiero ser como él

...por su sentido del humor, por su ingenio y por todo lo demás...



Es que es genial, lo mires por donde lo mires. Sí, Falsarius. ¡El chefcritor (chef+escritor)!

Tengo un compañero de trabajo, Jordi, con el que de vez en cuando compartimos consejillos recetiles y que una vez me dijo que también era su fan. Tan fan que, reconociendo el talento de este hombre para la cocina y la literatura, decidió un día comprar un libro suyo (pudiendo mirar las recetas por internet, ojo al dato) porque se sentía en deuda con la causa cocinera de Mr. Falsarius, óscar al mejor tenedor y pluma, otorgado por nosotros, claro.

Me encantan sus recetas, sus ideas y la manera en que cuenta las cosas... y si no piensan igual, lean esta descripción de la fruta con sus consiguientes instrucciones para preparar un rico y ultra sencillo postre de emergencia y ya verán como se convencen y se hacen eso que se dice ahora "followers" de su blog... (que es igual que "seguidor" pero en guay):

La fruta tienes dos estados básicos. Uno radiante y apetecible cuando la compras y la llevas a casa, y otro, podrida y tumefacta cuando por fin decides comértela. A mí por lo menos me pasa siempre. Qué extraños sucesos pasarán entre ambos estados, es algo que se me escapa y desafía mi entendimiento. La cosa es que yo compro una fruta chula y pinturera, de esa que hubiera tentado a Adán y Eva y les hubiera costado el Paraíso, y cuando me acuerdo de comérmela es una piltrafilla que se la das a una cabra y te cocea la entrepierna. Cuánta fruta no habré comprado, enaltecido por sus salutíferas virtudes, poseído por la creencia, seguramente incierta, de que te comes una manzana y adelgazas no sé cuantos kilos, o simplemente enlozado en la lujuria, fascinado por sus formas opulentas y sus colores más bien cachondones y lozanos. Y luego vas a comértela, el día que te da por ahí y dices, anda si yo compré fruta, y en vez de tu manzana brillante y lustrosa como la que le dio la bruja a Blancanieves, te encuentras a su abuela. Para evitar este tipo de chascos, la ciencia moderna ha inventado la fruta envasada, así que en nuestra receta de hoy, unas ricas EMPANALLETAS, unas empanadillas con textura de galleta, vamos a utilizar puré de manzana de bote y unas pasas. Que las pasas, como ya eran abuelas cuando las compramos, no decepcionan nunca.

martes, 27 de septiembre de 2011

"Operación abrigo" by Falsarius

Permítanme, para empezar, que "plagie" (copiar/pegar) las palabras textuales de Falsarius:


"Es algo raro, te levantas un día a finales de agosto y de repente, hay algo en el ambiente, en la presión atmosférica, en la luz, no sabría decir, que te dice que el verano se acaba. Que vayas apurando esos últimos baños, que estrenes la camisetilla de las rebajas, que aún tienes con la etiqueta puesta en el armario, que disfrutes los últimos baños y los últimos despertares sin despertador. Y de repente eres consciente de que ese verano que parecía que iba a ser tan largo cuando empezó, está cogiendo una cara de septiembre que da miedo. Y aunque se supone que buena parte de septiembre todavía es verano, eso no se lo cree nadie. Venga ya. Y viendo que esto se acaba, no quería que se me quedara en la despensa la receta de esta ensalada, que he estado haciendo mucho este verano y que me tiene encantando. Una ensalada aún muy veraniega, pero que lleva unas ricas alubias, que nos van preparando para la “operación abrigo”. Operación no tan ilusionante y prometedora como la “operación bikini”, pero que tiene una ventaja: como ya te importa un pito, puedes comer de todo."

Es que tiene talento para cocinar engañando y también para escribir, es innegable. Soy su fan porque se lo gana a pulso cada vez que escribe una nueva receta.
Les pongo ésta porque es bien oportuna para estos días en los que ya pusimos esa manta finita en la cama y empezamos a cerrar la ventana para dormir, pero en los que todavía nos apetece una ensalada... aunque no tenga hojas verdes como las típicas de agosto (perdón Cono Sur, sería el equivalente de febrero).
Además es el tipo de comida que yo hago y que cumple con los requisitos de mis debilidades gastronómicas (no a la carne, sí a las legumbres, sí a las verduras, sí a los botes y congelados, también sí a la comida en plato y no a la exclusividad del sandwich o bocadillo como recurso de practicidad a la hora de comer sin complicaciones).

La receta completa acá.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Delimpostor



"Deli" de delicioso, "impostor" de ¡impostor!. No nos vamos a engañar; alguien que se hace llamar a sí mismo "impostor" es que algo de trampa tiene...
Falsarius es un chef que, además de ingenioso a la hora de cocinar, lo es también a la hora de escribir. Lean y van a ver como no engaño. Lo descubrí por la radio en el programa de Montserrat Domínguez los fines de semana por la mañana en la SER. Tiene un miniespacio donde explica cómo cocinar con latas, congelados y conservas, de lo más original. Además de ser simpático, sus consejos son más que prácticos. Tengo que decir que nunca probé de hacer ninguna receta (todavía) pero es una técnica culinaria nada despreciable... Aquella de hacer unas lentejas "caseras" con bolsita de verdura cortada, tetra brik de caldo, lata de tomatito, lentejitas (estas sí de las de verdad), cebollita cortada congelada y ajo picado de bolsita... y sorprender a cualquiera. Hay que decir que mi tía Lucy siempre acaba diciendo: "poooor favorrrr... no vas a comparar"... pero mi hermana Ceci, en contraposición, agarra su táper y con alegría dice: "¡por fin, comida de verdad! (al compararla con la pizza congelada, todo hay que decirlo).
La cuestión es que les recomiendo que se den una vuelta por este blog. No los va a defraudar, sobre todo si también aprecian el ingenio a la hora de escribir que transmite Falsarius Chef
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