Mostrando entradas con la etiqueta libros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta libros. Mostrar todas las entradas

miércoles, 12 de febrero de 2014

Vivir es un asunto urgente

Si algo tiene de bueno de vez en cuando tener media horita de insomnio es poder escuchar la radio por la noche y descubrir personas alucinantes que explican las cosas que nos preocupan como si salieran de nuestra boca pero mejor.

Aparte del don de la cocina, otro que me gustaría tener sin duda, y de los finos, es el de palabra. Pero claro, para hablar maravillosamente bien hay que tener la cabeza llena de cosas interesantes, no nos olvidemos de ese pequeño detalle.

Mario Alonso Puig es médico pero actualmente se dedica a dar conferencias por el mundo contando qué nos pasa y por qué para que lo entendamos y queramos saber más. El tipo no sólo habla bien sino que hasta resulta elegante explicando cosas complicadas con vocablos sencillos.

En estos tiempos en que veo muchísima gente a mi alrededor que habla de reinventarse y potenciar o desarrollar la creatividad, estas explicaciones son oro en polvo, incluso para mií que huyo despavorida de las fórmulas autoayuda y de los gurús de la felicidad, porque eso es un tema para el que no existe teoría magistral.

Hasta su voz es seductora ¿o son sus explicaciones? ... Si andan por esos rumbos de buscar el camino para mejorar, progresar, motivarse, aprender, emprender o inspirarse, los 15 minutos que van a invertir ahora en escucharlo les van a resultar valiosísimos.


Y si todavía les da pereza "gastar" ese cuarto de hora, basta con cononcer los nombres de sus libros para que les den ganas de salir corriendo a comprarlos y devorarlos en un día.


El cociente agallas
Madera de líder
Vivir es un asunto urgente
Reinventarse
Ahora yo

¿Geniales no??

domingo, 19 de enero de 2014

Hoy quiero ser... como ella

Hace unos años, mientras estudiaba, como parte de una asignatura me tocó traducir un libro. El libro lo debía elegir yo y, no me pregunten cómo, acabé topándome con el de una chica de más o menos mi edad que trabaja en aquello que le apasiona y que creó un negocio desde el principio partiendo de su pasión. El título: Tranquilista.



Ella, la escritora, se llama Kimberly Wilson y hoy en día dirige dos escuelas de yoga en Washington, diseña una línea de ropa bio, escribió dos libros casi tres y organiza retiros tanto en América como en Europa con un éxito extraordinario.

En su libro explica cómo crear un negocio desde cero partiendo de una misma y, aparte de contar su experiencia, da consejos para que las lectoras (principalmente femeninas ya que todo su mundo lo es y mucho) inicien su actividad profesional a partir de ideas muy simples. Todo ello rodeado de infusiones exquisitas, flores en el pelo, mascotas amorosas, rosa, mucho rosa y algo de glamour.

Su blog muestra paso a paso el recorrido de su vida donde entra todo: trabajo, pareja, mascotas y proyectos combinados con historias personales, fotos, repaso de sus actividades semanales, relatos de encuentros con admiradoras, alumnas, aprendices, gurús, figuras inspiradoras y recomendaciones varias en forma de tutoriales en audio y video. En resumen, una marca muy personal que inspira a quienes van en busca de un rumbo profesional y casi casi también de estilo de vida.


Su público es muy concreto; mujeres, fans o con cierta curiosidad por el yoga, por lo natural, con respeto por los animales, pasión por lo femenino y ganas de elevar lo cotidiano, o de convertir en relevante todo lo que les rodea, de hacer que cada momento y aspecto de su vida esté impregnado de detalles que la hagan más interesante o más plena. ¿A quién no le interesa?

De vez en cuando me acuerdo de entrar en su blog y debo decir que siempre me dan ganas de empezar algo. Si hiciera caso al impulso debería hacerlo mañana mismo. Ella sí que hizo eso que leí hoy en un tablero de esos geniales de Pinterest -"Tu trabajo ideal no existe, tienes que crearlo tú"-, y le funcionó.

Un día de estos les cuento algunos de los consejos que da y entre todas decidimos si ponerlos en práctica es verdaderamente una opción. Mientras tanto, dénse una vuelta por su página y díganme si las inspira.





jueves, 25 de abril de 2013

Genio, Genia y figura

Este año fue la primera vez que tuve la ocasión de ver en primera persona la dimensión que tiene la fiesta de Sant Jordi en donde vivo. Justamente me tocó ir al centro de Barcelona y, nada más salir de la boca del tren, me encontré con montones de puestos de rosas con vendedores ansiosos de celebrar el día y con libreros trabajando a toda marcha para montar sus stands en medio de las aceras y hacer aún más visible todo aquello que ofrecen normalmente.

El ambiente era extraordinario, gente paseando, mesas preparándose para recibir a los autores que firmarían libros a sus lectores y un día espectacularmente soleado.

A raíz de esta celebración me planteo el tema de las lecturas futuras. No soy de ir y comprar lo último ni de dejarme llevar por las olas amantes de Greys, Milleniums ni trilogías varias. Prefiero que haya un motivo que me impulse, que me despierte la curiosidad y que haga que, casi de repente, descubra mi urgente interés por leer algo o a alguien en particular.

En este último par de semanas, dos cosas me abrieron la mente con respecto a dos personajes interesantísimos de la literatura española actual. La primera fue una entrevista que Jordi Évole hizo a José Luis Sampedro, recientemente fallecido y que se televisó hace pocas semanas como homenaje a su figura.

Después de oir la impecable coherencia con la que un hombre de 96 años describe la vida y la sociedad, no puedo menos que hacer todo lo posible para leer cada cosa que haya escrito. Hace años leí 'La sonrisa etrusca' y disfruté, pero oirlo hablar es todavía más placentero. Y yo me pregunto ¿Cómo puede una persona de esa edad tener tal lucidez de pensamiento, tal claridad de oratoria y tal sentido del humor? ¿Qué mantiene esa brillantez mental? Sinceramente, después de escucharlo con atención uno se siente chiquitito y quiere volver a empezar. Replantearse nuevamente la vida y reinventarse en forma de escritor sabio que desprende cercanía y desinhibición en cada una de sus palabras. Desde entonces tengo muchas ganas de hacerme con 'La vieja sirena'.

El segundo detonante que abrió mi apetito lector fue la entrevista que leí en el dominical El Magazine a Ana María Matute. Una vez más, una persona de 87 años y mujer, derrocha desparpajo para decir y contar todo aquello que le viene en gana de forma tan transparente, abierta, certera y atractiva que le hace sentir a una en la obligación de saber más. Una señora que cuenta con suprema gracia cómo su médico le da la razón cuando culpa de sus caídas a las alfombrillas traicioneras junto a su cama y no a las copitas diarias de alcohol, se gana indudablemente una reverencia espléndida. Ahora debo, como sea, conseguir 'Olvidado Rey Gudú' y aprender más sobre lo que ella tiene que contar. 

Si tienen ganas de pasar dos lindos ratos, tómense unos minutitos y vean y lean a estos personajes dignos de conocer.





miércoles, 6 de febrero de 2013

Tostada literaria

Si hay un mundo infinito es el de los libros. Por muy desocupada que esté, nunca tendré tiempo suficiente para leer todo lo que me gustaría y jamás sentiré que ya leí todo lo que es necesario para tener un conocimiento de todas las cosas de la vida y para poder charlar en todas las conversaciones.

Tengo que decir que muchas veces un libro me agarra con sueño, con pocas ganas, con poca inspiración o simplemente me dejo llevar por lo fácil y leo una revista. Eso me lleva a la reflexión de que, como el comer sano o hacer deporte, es algo para lo que hace falta constancia (sí, aunque sea un placer). Es una pena, la verdad. Porque una vez que empiezo un libro que me gusta y me sumerjo hasta sus entrañas me arrepiento de no haberlo hecho antes o de no hacerlo más a menudo.

Soy de la idea de que un libro a 20 euros es demasiado caro, pero en éste último tiempo me convencí de que leer es caro si sólo contemplamos la posibilidad de comprarlos. Si tenemos quien nos los preste (y somos cuidadosos y buenos "devolvedores" -¡odio a quienes nunca los devuelven!), vamos a las bibliotecas (ya sé: siempre existieron, pero yo las empiezo a disfrutar ahora) o los compramos en mercadillos (no necesariamente tenemos que leer a Grey porque salió ahora, también podemos leer La pasión turca que seguramente nos pondrá igual, aunque tenga ya unos añitos), así la cosa monetaria se suaviza muchíiiisimo.

El otro día casi me desmayo en pleno mercadillo por saturación 'librística' pensando en qué sería lo próximo en mi mesita de noche... Verse rodeada de tantíiiiiisimos libros con títulos tan atractivos es como entrar en un mercado de fruta de esa que pide a gritos que te la comas. Por supuesto mi reacción inmediata, producto del remordimiento, fue esa misma noche empezar de una vez por todas el libro que llevo arrastrando en maletas los últimos meses y que no había manera de inaugurar.

Todo esto lo cuento porque este libro está en mis manos gracias a que lo mejor que tiene quien me lo dio no es que es buena lectora, sino que es una excelente amiga, de esas de diez puntos. Después de que ella me prestara en varias ocasiones los libros con los que más disfruté en muchísimo tiempo, decidí que estaba en deuda y le compré El tiempo entre costuras. Había oído decir que era una historia preciosa, bien narrada y excelentemente ambientada y pensé que a Maribel le encantaría (es obligatorio comentar capítulo a capítulo y desgranar cada detalle cuando hablamos de ellos; ejercicio que nos llevó a la conclusión de que tenemos gustos literarios muy parecidos). Ella lo leyó en el momento de mi vorágine de traslación de vida, domicilio, trabajo, etc. con lo que ni tuvimos ocasión de desmenuzarlo, aunque sí sé que le iba gustando porque me lo decía a diario y eso me hizo feliz. Por fin le estaba devolviendo, aunque fuera en una milésima parte, los buenos ratos que me hizo pasar con nuestras charlas y sus libros. Pues bien, el último día, el día que nos dijimos "hasta luego" (decir adiós estaba prohibido), decidió que me lo re-regalaba. Que una vez más "me prestaba" ratos incomparables de inmersión en mundos nuevos que casi secretamente compartíamos sólo ella y yo, como si nadie más leyera las mismas historias.

Ahora, a medida que lo leo, me detengo en cada página para preguntarme qué pensaría Maribel mientras lo leía.

Maribel: ¿cómo voy a hacer para que este libro sea genial sin que lo podamos comentar frente al café con leche con tostadas?

Mañana te llamo y te lo cuento...

¿Autobiografía de un político?
Océano de letras
 
Para leer, para ver y para oir

Éste estaba en la mesita de noche de Bruce Lee

La versión masculina debe ser un resumen, digo yo...

Sólo es el primer tomo. Si te dicen que hay 20, abandonas después de éste

¿Alguien se leyó el libro después de la lacrimógenísima película? Masoquistas!

Un día de mercado alrededor del mundo.. interesante o qué?

Imprescindibles! Tiembla Grey...



martes, 19 de junio de 2012

La eficacia del trabajo


El destino nos unió, sin el menor deseo por mi parte, hasta hacer de nosotros un dúo inseparable. A falta de mejor instructor, él me enseñó cuanto sé: la eficacia del trabajo (no compensa), la importancia de ser honrado (si eres imbécil), la trascendencia de la verdad (nunca decirla), lo aborrecible de la traición (y su rendimiento) y el verdadero valor de las cosas (ajenas), así como, por inducción, lo indicado de la tintura de yodo para las heridas, arañazos, hematomas y excoriaciones. A su sombra me hice riguroso en la planificación de mis actos, cauto en la realización, meticuloso en la ocultación posterior de todo rastro. En vano: de poco me valieron estas mañas enfrentadas a su sagacidad, sus conocimientos prácticos, su ciencia y la ventaja que otorga disponer de muchos medios y carecer de control y de escrúpulos. Siempre me engañó y nunca se dejó engañar de mí, llegando incluso, en ocasiones contadas, con falsas promesas, a valerse de mi esfuerzo y mi persona en provecho suyo, para dejarme luego en la estacada. A menudo me preguntaba si tanto encarnizamiento y tanto encono no ocultarían, en el fondo de su alma, un rescoldo de afecto mal tramitado, pero después de sopesar cuidadosamente los indicios a la luz de las más acreditadas teorías sobre los actos fallidos y otras meteduras, acabé resolviendo que nanay.

¿Genial o qué???


Se trata de un fragmento del libro La aventura del tocador de señoras de Eduardo Mendoza que estoy leyendo y que tiene pasajes que son dignos de publicar acá para que nadie se los pierda.


Les juro que el otro día, mientras lo leía sentada en mi silla en esa playa con las piernas al sol y la brisita en el pelo, me partí de risa y me morí de admiración...

Supe quien era Eduardo Mendoza hace relativamente poco cuando le dieron el premio Planeta por Riña de gatos.  En ese momento, al no haber leído nada suyo, simplemente me dejé llevar por la frivolidad y me enamoré de la cara de ese tipo ultrasimpático de sonrisa permanente que salía en las entrevistas agradeciéndolo todo. Ahora que sé que además de encandilar con sus encantos, mezcla de hombre intelectual y campechano, es de pluma magistral, no puedo hacer menos que promocionarlo.

Al parecer, el personaje de este libro no paró las aventuras en ése sólo y le siguieron dos más, uno de ellos el último en salir al mercado. Lo digo por si se animan. No sé si les va a gustar, pero casi me arriesgaría a asegurar que les va a sorprender y mucho. Su forma de escribir es tan particular, que a veces uno piensa que ni se paró a releer y lo escribió todo del tirón. Cosa fácil no debe ser, no.


Ahora un ejercicio: Relean el pasaje y díganme si no se parece, y mucho, a lo que podríamos decir de los políticos actuales...

¿Eh?¿Qué tal?

lunes, 30 de enero de 2012

Buen rollito


Yo no soy nada mística, la verdad. No me van los libros de autoayuda ni los gurús de la felicidad. Ni las personas que dan consejos porque sí, ni los que creen que tienen la receta mágica del bienestar. Pero lo que sí me va y mucho es el buen rollito. Creo en las charlas con amigas (firmemente), en la reflexología, en el Sr. Pilates, en la comida sana, en los animales, en las casas con mucha luz, en la ropa divertida, en la gente optimista, en una copita de vino, en las carcajadas, en la repostería hecha con cariño y en las notitas de amor en la nevera.

Además, ¿se dieron cuenta de que la gente que tiene buena onda siempre está rodeada de otra gente con buen rollo? Esto viene a ser como lo de que el dinero atrae al dinero pero en plan de andar por casa, o sea, a lo barato para que nos entendamos. Filosofía de esa de desperdigar entre amigas pero sin querer dar lecciones a nadie.

Si bucean por blogs con frecuencia, habrán visto que ésto de las frases inspiradoras está en boga* (¡qué frase tan chic, por favor), por eso me parece bien subirme al carro de las que están a la última y también recomendar este mini-video en plan positivo para empezar la semana.

Si sale en forma de póster me lo compro, lo enmarco y lo cuelgo en el baño para que sea lo primero que vea por la mañana (junto con mi cara de "como odio madrugar" en el espejo).

* Ah! por si alguien no 'está en boga' con el diccionario de la RAE, ahí va la notita del traductor:
boga3.
(Del fr. vogue, moda, y este de voguer, remar, navegar).
1. f. Buena aceptación, fortuna o felicidad creciente. Estar en boga.
 


Venga, dále a Play


El video es del libro "Sé feliz" acompañado de la canción New soul de Yael Naïm. Una obra ilustrada por Mónica Sheehan

lunes, 21 de noviembre de 2011

Va dove ti porta il cuore


Ayer, disfrutando de una comida riquísima, en una terraza soleada, me recomendaron el libro de Susanna Tamaro, Donde el corazón te lleve, a raíz de una conversación sobre perros y sobre cómo elegirlos a la hora de adoptar. Del significado de ese gesto y del sentimiento que te lleva a elegirlos para compartir todos los días de tu vida durante el resto de las suyas. Evidentemente, ahora me muero de ganas de leerlo.

Mientras tanto, encontré esta escena maravillosa de lo que parece ser la película basada en el libro de la autora italiana.

¿No son preciosos esa atmósfera melancólica, ese vestuario vintage y ese sentimiento?

martes, 25 de octubre de 2011

Intercambio invisible



Bueno, invisible-invisible no, porque acabará haciéndose tangible y, como tal, podremos verlo, tocarlo y disfrutar de él. Lo que sí es invisible es el "amigo" detallista.
Se trata de un intercambio que propone una colega traductora (¡uy, qué bien!) del blog Vidas de Mercurio y que consiste en una idea di-vi-na que es hacer un paquetito y enviarlo (eso ya me gusta), lo que va a hacer muy feliz a otra persona, y en recibir otro a través del correo tradicional, lo cual nos va a hacer muy felices a nosotros mismos (y eso me gusta muchíiiisimo).

Hoy en día es taaaaaan raro lo del correo tradicional que pagaría (poquito, que estamos en crisis) por ver la cara de cualquiera abriendo ese buzoncito y viendo una cajita envuelta con papel de colores (bueeeeno, con el de embalar marrón también vale), con su nombre escrito en una etiqueta con letras doradas (bueeeeno, no importa que sean doradas...). A mí, se me salen los ojos de las órbitas de alegría. ¿No es una sensación 'antigua' de esas de ilusión infantil? Como cuando llegaban los reyes magos o algo así... Casi le podríamos llamar una sensación vintage, jijiji.

La propuesta es muy fácil: llega el otoño y, se supone, que dan más ganas de sentarse en el sofá con un libro, una mantita mullida, una taza de té riquísima (imprescindible) y cualquier otro elemento que haga de esa lectura un momento especial. Para prepararnos para esas tardes color sepia con olor a tierra mojada y vagancia en el cuerpo, Itziar propone que intercambiemos tres de esos elementos con otras personas a quienes no conocemos y que también van a participar en el intercambio... Original ¿no? Las instrucciones más detalladas están acá.
Evidentemente, yo me apunto.Se trata de una actividad 'detallil' que no podría dejar pasar.
¡Anímense!

Ah! Y por si les toco yo de amiga invisible: me gusta el té verde, concretamente uno que se llama Lady Green, o el clásico Earl Grey. Adoro las tazas de todo tipo. Me gustan las galletitas de canela, los libros de escritores latinoamericanos, las mantas de patchwork...
(Sólo por si no se les ocurría qué mandarme... nada más).

viernes, 30 de septiembre de 2011

Día 20: Lo que estoy leyendo (what I read)

Hace poco compré este libro con la idea de leerlo mientras estaba de viaje. Tengo que confesar que no siempre cumplo con mis propósitos así a la primera y el "dejar para después" se produce bastante a menudo en mi vida... mal hecho.
Hace unos días lo empecé y me está enganchando.


Lo compré por el autor, Eduardo Mendoza, porque el año pasado cuando le dieron el premio Planeta, salía por la tele todos los días con su cara de tipo no sólo amable sino también feliz. Ese rostro sonriente contagiaba alegría y optimismo y me llamó la atención. No quiero decir que no prestara atención a los elogios que le proferían todos los que hablaban sobre él, pero su enorme sonrisa perenne me hizo pensar que seguro se trataba de un hombre digno de conocer. Como no creo que me invite a cenar en su maravilloso ático del centro de Madrid, ni me lleve a tomar café al barrio de Salamanca, me conformo con meterme con él en la cama cada noche un poquito para que me cuente la historia de "El tocador de señoras".

jueves, 22 de septiembre de 2011

Día 17: En la estantería (on the shelf)

Y las estanterías siempre son un dilema. Ponemos cosas, las desbaratamos cuando buscamos algo, nos resistimos a quitarles el polvo (¡uff, qué trabajo!) y vamos recopilando todo tipo de artículos en ellas. En mi caso, su misión original era la de albergar libros pero, como pueden apreciar, al final sirven para todo, incluso para alojar esas cosas que después buscamos y no encontramos.

Después pretendí crear apartados especiales como "cocina", "idiomas" o "viajes"... pero siempre se infiltran libros de otras categorías y supongo que, en el fondo, lo hago inconscientemente para ver si unos se contagian de los otros y de repente me encuentro con un maravilloso ejemplar de gastronomía típica de Italia escrito en alemán....Y lo mejor de todo es que a veces pasa ;-)

VIAJES & more

COCINA & more
IDIOMAS exclusively


miércoles, 25 de mayo de 2011

Tablón de la visión / Vision board



Todo viene de un libro que estoy traduciendo... Es uno de los capítulos el que habla de los tableros de visión y me pareció una idea divertida. 
Resulta que todos tenemos en el subconsciente imágenes de las cosas que son importantes para nosotros y las "visualizamos" cuando queremos entrar en contacto con ellas. Pero ¿no sería mejor tenerlas delante y echarles un vistazo constante para no perderlas de vista? 
Bueno, el libro cuenta ésto. Cómo hacer para plasmar esas imágenes y con qué fin. A continuación les pongo mi traducción reducida del libro Tranquilista, de Kimberly Wilson, para que vean de qué se trata y se animen a ponerlo en práctia. Ah! por cierto, el que les adjunto en forma de imagen es el mío propio... (ahora no me dejen sola y también mándenme los suyos, eh!).

"Crear un tablón de la visión puede resultar un ejercicio muy entretenido. En su libro La Abundancia Sencilla, Sarah Ban Breathnach resalta la importancia de los tablones de la visión y se refiere a ellos como “mapas del tesoro”. El Secreto de Rhonda Byrne, anima a la creación de tablones como una forma de sacar de tu subconsciente lo que quieres en forma de imágenes y fotos. Yo siempre los he llamado collages, pero ahora prefiero el término más glamoroso “tablón de la visión”. Comoquiera que los llames, la intención es la misma: capturar tus ideales, tus sueños, tus esperanzas en papel a través de imágenes de revistas, fotos y palabras. Dejemos que se convierta en un mapa de carreteras visual para cumplir tus sueños. ¿Suena grandioso? Bueno, ¡lo es!
Reserva dos o tres horas para este proyecto. Apaga tu teléfono. Enciende algunas velas. Pon tu música favorita. Recopila montones de tus revistas preferidas. Coge tijeras, cinta adhesiva y pegamento brillante. Ten a mano carpetas, papel para manualidades o cartulinas para cuando estés listo para pegar las imágenes. Ah, y un cubo para la basura.
Ahora que tienes todas las herramientas, empieza a hojear las revistas y a apartar las imágenes y citas que te atraigan. Encuentra las imágenes que acerquen tu visión de la vida basada en tus metas . Vete parando cuando quieras para leer aquello que capte tu atención. Haz que este momento sea divertido y totalmente gratificante. Recopila fotos, postales o notas que tengas en tu hogar que puedan ser inspiradoras como para incluirlas. Esta fase de búsqueda y colección es la que más tiempo consume de todo el proceso. Pero los resultados bien valen la pena.
Una vez tengas una pila de imágenes, empieza recortando tus favoritas de las páginas arrancadas. Colócalas en la parte superior de la cartulina que has separado para el fondo. Disponlas de modo que queden bonitas para que resulten atractivas. Puedes agruparlas por categorías: moda, hogar, jardín, alimentación, etc. o hacer un gran batiburrillo.  A veces tenemos demasiadas imágenes y muy poco espacio. Sé creativo. En este proyecto puedes pensar (y pegar) por fuera del tablero.
  Existen numerosas formas de crear tu tablón de la visión; sólo el hecho de hacerlo es lo que importa. Deja que sea un recordatorio constantes de aquello para lo que estás trabajando. Date el capricho de un marco bonito para un tablón pequeño o para exhibir imágenes de ciertas cosas imprescindibles. ¿Qué mejor manera de mantenerte centrado que a través de un precioso recordatorio que verás cada día? Ahora dime, ¿no ha sido divertido?"
...
El mío fue producto de una tarde de invierno que nos juntamos en casa con mis hermanas Meny y Ceci y nuestra amiga Angie y, después de desparramar montones de revistas por la mesa, ésto es lo que salió. Tengo que decir que nos reímos muchísimo...

sábado, 21 de mayo de 2011

Café et Glamour



Si a todos nos llaman la atención los ambientes acogedores, sabremos apreciar también cuando un espacio público (en este caso cafés y restaurantes) también tiene encanto.

Por favor, miren este enlace e imagínense ahí mismo con un té, cafecito, leyendo una revista, charlando con un@ amig@, con un trozo tarta de queso, música de jazz de fondo, ruido de cucharas y risas de otras mesas y agreguen la imaginación que quieran... y disfruten...

Café du web... combina recomendaciones de lecturas y cafés para todos los gustos... es que estos franceses son très chic ¿o no?
Blogging tips