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martes, 27 de marzo de 2012

Un poquito de rabia sí que da...

Me lo estuve pensando mucho. Mucho. Casi que no me decido. Es que en realidad no debería.



Hace ya unos meses que descubrí a una pareja de creativos que son lo más. Pero lo más-lo más, eh.

Sinceramente, mi primera reacción fue: "¡Guau, éstos sí que son listos!", "¡pero qué buen rollo!", "¡qué imaginación!", "me encantan, me encantan, me encantan"... y rápidamente pensé en escribir sobre ellos.

Pero NO. Me detuve a pensar y ahí apareció el diablo rojo sobre mi hombro izquierdo para hacerme dudar... mmmhhhh....: "Un momento". "No, no, no. No lo hagas. No escribas sobre ellos. Quizás podrías c-o-p-i-a-r-l-o-s   y de una vez por todas poner en marcha una buena idea, hacerla realidad y montar algo con lo que trabajar y divertirte al mismo tiempo".

Ése sí que fue un pensamiento bien razonado. Sí. Estaba decidida. No voy a publicarlo. ¡Ni hablar! Digamos que me van a servir de... inspiración (me resistía a llamarlo 'plagio'... ni por lo bajini).

En un e-mail furtivo le pasé la web a mi hermana con un mensaje en clave: "Mirá ésto... te va a interesar". Bueno, en realidad también le dije: "¿Ves?, ¿lo viste bien? ¡Éso es lo que tenemos que hacer! ¿no te parece genial? ¡Basta de trabajar para otros! Rompamos con la rutina".

Obviamente era un secreto que la idea la copiaríamos igualita-igualita. Bueno, al 99 % porque se llamaría "Mrs.Wonderful" y así no se notaría.

Entre las dos decidimos que no se lo diríamos a nadie e iríamos a trabajar cada mañana andando despacito y de puntillas con un antifaz negro de esos de ladrón. Todos los días iríamos en silencio a las 6 de la mañana de incógnito por las calles neblinosas y con una llave enorme abriríamos la puerta chirriante de nuestra ¡¡suuuper-oficina!!! ¡yuuuupiiiii! ¡ya teníamos un plan!

Pero pasaron los meses y, como sigo entrando a hurtadillas en su página para ver qué cosas hacen y me sigo maravillando, caí en la realidad y me convencí de que no podríamos hacer lo que hacen ellos, por lo menos no taaaan bien.


Ellos son Angi y Javi de Mr. Wonderful y su blog se llama (y es) muymolón. Es taaaaan lindo (y da taaaaaanta rabia) darse un paseo por su página y leer todo sobre ellos y ver que todo lo que hacen es una maravilla...

No sólo son originales elevados a la máxima potencia sino que son ocurrentes y divertidos en cada una de las cosas que desarrollan. Tengo que reconocer que me dan envidia, envidia cochina-cochina, pero de la fea, eh.

Hacen cosas tan ingeniosas que no pueden servir más que de inspiración para que a uno le den ganas de dejarlo todo y ponerse a trabajar así. Así de bien, así de divertido, así con ¡detalle!

Si es que basta con echar una ojeada a sus trabajos, a sus colaboraciones, a sus creaciones, para convencerse de que de verdad tienen un talento que les desborda como una catarata.

Sobre todo: hacen cosas diferentes (¡por fin, alguien se distingue!), cosas que nadie había hecho y lo hacen muuuuuy requete-bien. Tienen personalidad y estoy segurísima de que no dejan indiferente ni a un solo individuo de los que se topan con ellos.

Además, me encanta la historia de cómo crearon su empresa, de cómo creyeron en crear algo nuevo y cómo se tiraron en plancha a hacer lo que más les gusta en estos momentos difíciles que están logrando acobardar hasta al más valiente.


Y bueh! tenía que confesar: ¡Me encantan! ... pero digamos la verdad; la verdad de la buena: Me da una rabia bárbara que Mr. Wonderful no se me haya ocurrido antes a mí.

viernes, 16 de marzo de 2012

Lo contrario del otoño es...

¡¡¡Primavera!!!
Y da la sensación de que está por llegar.
A lo mejor me equivoco y da igual porque a mí el invierno también me gusta (el pobre tiene muchos enemigos).
La cuestión es que, como este inverno fue especialmente duro en algunos lugares, de repente alegra empezar a ver colores y flores en todas partes (¡cómo somos!). Seguro que digo ésto y este fin de semana se viene la tormenta, pero al mal tiempo, cosas requete lindas de fotos sacadas de Pinterest.

Además esta temporada da mucho juego.

Cuando te vas a pasear ves ésto:


 Te dan ganas de adornarlo todo estilo La casa de la Pradera (Familia Ingalls, para el cono sur):


Querés comprarte ésto:


O confeccionar ésto:
 Te pega por plantar semillas para ver si sale ésto (con la esperanza de comer pesto varias veces):


Se te ocurre ir a comer con amigas y pedirte un postre asesino como éste:


Querés cocinar cosas así (creyéndote que estás en una peli de Disney porque con un poco de suerte te saldrá algo ligerísimamente parecido a ésto):


Pasarías todas las tardes de manualidades en un ambiente así (cualquier parecido con mi realidad es pura coincidencia):


Con telas con éstos estampados (que se llevan mucho ahora, que yo lo sé):


Y te apetece comer cosas como éstas (porque son fáciles de hacer y preferís, con el tiempo que te sobra, dar un paseo y mover el pandero):


Si éste fin de semana pueden hacer cosas así, saquen fotos y nos lo cuentan el lunes.

(Paradojas de la vida: a pesar de ésto, me dan ganas de participar en el intercambio otoñal que organiza este blog... Cosas de la sangre y la tierra, vio?)

miércoles, 8 de febrero de 2012

Cómo conocer a tu vecina y no morir en el intento

Este pasado fin de semana nevó en donde vivo y la prueba es ésta:

Nela, a la carrera, en su día de felicidad total.

Probablemente era la primera vez que se veía todo así, tan cubierto de blanco. De repente parecimos amanecer en otro lugar. Lejos. Con un paisaje nuevo.

Como no es fácil que el paisaje cambie por sí solo de una forma tan radical, a veces (bastante a menudo en mi caso) nos dedicamos a hacer pequeños cambios o retoques en nuestro entorno más tangible (hogar, casa, apartamento, chaletazo, pisito... whatever)... Por eso, entre otras cosas, este pasado fin de semana estaba entre mis planes arreglar la terraza-jardín-patio de nombre indefinido que todavía no conoce su esplendor. Acá estoy yo y mi puntería para elegir los días para tales actividades (nevada total como nunca desde el año 56).

Como es evidente que la época en la que estamos no nos permite pasar mucho tiempo fuera, el patio de nombre indefinido lleva meses pidiendo a gritos un poco de atención. Lo que pasa es que como hace frío, nos hacemos los locos y cerramos la puerta para no oirlo (pobre ¿no? la indiferencia es lo peor).

Uno de mis planes era barnizar la mesa de exterior y sus correspondientes sillas y banco que estan ahí sufriendo las inclemencias del tiempo desde hace tiempo... Una capita de esmalte quizás mitigue un poco el efecto que le causa que le llueva, le nieve, le hagan caca los pájaros o la asfixie el polvo como hasta ahora.

Digamos que es una cosa así, pero en madera (las fotos las tomo prestadas de Casa Chaucha, web más que inspiradora):


También había pensado en hacer gala de mi cara dura y tocarle el timbre a esa vecina de la casa de al lado que tiene una terracita con plantas por delante y unas sillas preciosas abandonadíiiiisimas en el patio de atrás, para perdirle si me las quiere "ceder". Lo pensé porque esas sillas también pedían un poco de atención a gritos y yo las oí.

Digamos que son tipo así:


Sí, son muy parecidas.

Me imagino la escena y sería un poco surrealista, la verdad: Toco a la puerta de mi vecina, a la cual no conozco, para pedirle si me quiere dar/vender las sillas que tiene ahí tiradas porque me dan pena y porque les quiero dar una nueva oportunidad (encordar bien, pintar, limpiar, lijar... lifting completo, vamos).

Cuando me la imagino abriendo la puerta pienso que me gustaría que mi vecina fuera así:


Pero si soy realista creo que lo más seguro es que sea como ésta:


Así que, por si acaso, voy a preparar algo como ésto, para llevarle y hacer que el NO tenga menos posibilidades:


Y como soy una persona bastante realista, digamos que mientras tanto voy a ceñirme a los proyectos más factibles como son cubrir el suelo de piedritas, coser unos almohadones divinos o poner alguna plantita que le dé el toque paisajil que necesita.


O simplemente, crear un ambiente agradable para todos cuando lleguen los rayos de sol y despleguemos nuestros encantos soñando que estamos en los jardines de la Provenza francesa ("Provans" para los francoparlantes -no dejo de soñar con la proyección internacional de este blog-).


Cualquier cosa vale para poner en marcha proyectos de manualidades que tod@s en la red parecen dominar y que yo tengo como ingredientes en una batidora en la cabeza a punto de estallar.

Si nos ceñimos a llevarlos a cabo por orden según el nivel de dificultad, creo que empezaré por barrer... después veremos lo que sigue. Pero yo, por si acaso, me voy corriendo a comprar chocolate, huevos y harina para intentar disminuir la probabilidad de fracaso en mi visita a la vecina. No sea cosa que este fin de semana haga sol.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Tablón de la visión / Vision board



Todo viene de un libro que estoy traduciendo... Es uno de los capítulos el que habla de los tableros de visión y me pareció una idea divertida. 
Resulta que todos tenemos en el subconsciente imágenes de las cosas que son importantes para nosotros y las "visualizamos" cuando queremos entrar en contacto con ellas. Pero ¿no sería mejor tenerlas delante y echarles un vistazo constante para no perderlas de vista? 
Bueno, el libro cuenta ésto. Cómo hacer para plasmar esas imágenes y con qué fin. A continuación les pongo mi traducción reducida del libro Tranquilista, de Kimberly Wilson, para que vean de qué se trata y se animen a ponerlo en práctia. Ah! por cierto, el que les adjunto en forma de imagen es el mío propio... (ahora no me dejen sola y también mándenme los suyos, eh!).

"Crear un tablón de la visión puede resultar un ejercicio muy entretenido. En su libro La Abundancia Sencilla, Sarah Ban Breathnach resalta la importancia de los tablones de la visión y se refiere a ellos como “mapas del tesoro”. El Secreto de Rhonda Byrne, anima a la creación de tablones como una forma de sacar de tu subconsciente lo que quieres en forma de imágenes y fotos. Yo siempre los he llamado collages, pero ahora prefiero el término más glamoroso “tablón de la visión”. Comoquiera que los llames, la intención es la misma: capturar tus ideales, tus sueños, tus esperanzas en papel a través de imágenes de revistas, fotos y palabras. Dejemos que se convierta en un mapa de carreteras visual para cumplir tus sueños. ¿Suena grandioso? Bueno, ¡lo es!
Reserva dos o tres horas para este proyecto. Apaga tu teléfono. Enciende algunas velas. Pon tu música favorita. Recopila montones de tus revistas preferidas. Coge tijeras, cinta adhesiva y pegamento brillante. Ten a mano carpetas, papel para manualidades o cartulinas para cuando estés listo para pegar las imágenes. Ah, y un cubo para la basura.
Ahora que tienes todas las herramientas, empieza a hojear las revistas y a apartar las imágenes y citas que te atraigan. Encuentra las imágenes que acerquen tu visión de la vida basada en tus metas . Vete parando cuando quieras para leer aquello que capte tu atención. Haz que este momento sea divertido y totalmente gratificante. Recopila fotos, postales o notas que tengas en tu hogar que puedan ser inspiradoras como para incluirlas. Esta fase de búsqueda y colección es la que más tiempo consume de todo el proceso. Pero los resultados bien valen la pena.
Una vez tengas una pila de imágenes, empieza recortando tus favoritas de las páginas arrancadas. Colócalas en la parte superior de la cartulina que has separado para el fondo. Disponlas de modo que queden bonitas para que resulten atractivas. Puedes agruparlas por categorías: moda, hogar, jardín, alimentación, etc. o hacer un gran batiburrillo.  A veces tenemos demasiadas imágenes y muy poco espacio. Sé creativo. En este proyecto puedes pensar (y pegar) por fuera del tablero.
  Existen numerosas formas de crear tu tablón de la visión; sólo el hecho de hacerlo es lo que importa. Deja que sea un recordatorio constantes de aquello para lo que estás trabajando. Date el capricho de un marco bonito para un tablón pequeño o para exhibir imágenes de ciertas cosas imprescindibles. ¿Qué mejor manera de mantenerte centrado que a través de un precioso recordatorio que verás cada día? Ahora dime, ¿no ha sido divertido?"
...
El mío fue producto de una tarde de invierno que nos juntamos en casa con mis hermanas Meny y Ceci y nuestra amiga Angie y, después de desparramar montones de revistas por la mesa, ésto es lo que salió. Tengo que decir que nos reímos muchísimo...

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