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viernes, 7 de marzo de 2014

REinventarse, arREglar, REplantear, REparar, REvivir

Me fascina la gente que con una zanahoria y un pimiento hace una paella y los que de un retal olvidado sin un fin claro sacan mantel y doce servilletas. Me provocan admiración las personas que arreglan aquello que se rompió, las que con una pequeña piececita revitalizan un aparato eléctrico, con un tornillito uno mecánico o con una manito de pintura un objeto falto de esplendor.

Lo genial de todo ésto es que se trata de segundas oportunidades y yo ultimamente estoy muy pro darle a todo la posibilidad de resurgir y brillar más que antes. Me fascina la gente que derepente se reinventa (ahora muy de moda gracias a nuestra conviviente, la crisis) y que aprende algo nuevo para empezar en un rumbo mejor. Los que meditada o impulsivamente se soplan las cenizas de encima y se levantan para demostrarse a sí mismos que la energía sigue ahí.

Para quienes pasen horas y jornadas enteras pensando en cómo volver a la casilla de salida y arrancar con más fuerza, ilustramos este post con esos objetos que antes eran lindos y ahora son maravillosos... que como metáfora, no está mal.






domingo, 1 de diciembre de 2013

Fuerzas catalizadoras


El otro día leí una frase que me pareció buenísima: "La creatividad es la inteligencia divirtiéndose". Lo cierto es que es genial, pero me hizo pensar que la mía anda bastante seria últimamente. ¿Será por eso que la tengo agobiadísima pinchándola para ver si se ríe algo? Por ejemplo, recientemente me dió por comprar lápices de colores que todavía no usé. Es que cuando veo el típico niño que se sienta en la mesa de al lado tan feliz él, con su librito de colorear me muero de ganas de arrancárselo y no dejar ni una esquinita en blanco. De recuperar de un plumazo esa capacidad perdida hace décadas incontables para dedicar toda mi energía sólamente a pintarle el vestido a Blancanieves.



Pero también me pasa con la lectura. Me da una envidia cochinísima cuando leyendo relajo el entrecejo, la mente y la nuca gracias a un texto esponjoso que me hace flotar en mi imaginación con palabras que van tocando mis sentimientos como cuerdas de un arpa. Eso sí, el gremio escritor que es tan virtuoso como para provocar que estés en países desconocidos saboreando alimentos exóticos, enamorándote de marineros despiadados, salvando ballenas en el ártico o investigando casos intricadísimos sin moverte de tu cama, tendrá que saber perdonar que te reconcoma un resquemor ácido por tener tu propio canal creativo taponado.



Para ir dejando fluir lo que me oprime un lado del cráneo intento, de vez en cuando escribir en este blog, y para la otra parte del cerebro llevo la cámara en el bolso por doquier y hago lo que buenamente puedo. Todo sea para que la inteligencia suelte ocasionalmente alguna carcajada, digo yo.


Para poder darle a la centrifugadora de ideas y no dejar que se espese la materia gris, también visito lugares inspiradores como éste o simplemente me dejo llevar por la creatividad de los demás que es mucho más fácil, reconozcámoslo. 

miércoles, 30 de enero de 2013

Halagos y hallazgos

Ahora resulta que en un radio que puede recorrerse a pie, una puede encontrarse a diario con sorpresas de todo tipo.

Uno de estos días pasados se me puso delante una de las bibliotecas del barrio (sobre la que ya les hablé). Otro, el cine de esta ciudad donde cada jueves tenemos películas de autor en versión original. El siguiente, la zona de bares lindos para tomarse algo. Ayer, el centro cívico que organiza desde catas de vino hasta cursos de yoga para mamás y recién nacidos... y así sucesivamente.

Como sé que estas gentes que se pasean por los blogs (o sea, ustedes) son muy amantes de los mercadillos o sucedáneos acá elijo mostrales lo que me encontré el domingo: OMG! Borrachera total de objetos con y sin sentido, extravagantes, deshauciados, buscadores de segundas oportunidades o renacidos gracias a la ola vintage... Miren, miren:

Libro "misterioso" con ilustraciones alucinantes. Ojito al título: ¿mensaje subliminal para políticos actuales?

Reloj retro ultra setentas que podría haber reposado tranquilamente sobre la mesita de noche de Tony Manero (y que se vino a casa conmigo ;-))

Juguetes de otros tiempos que posiblemente inspiraron a profesionales de ahora (lo digo por el coche de la Barbie-Mad Men)

Nave espléndida con ambiente extraordinario de música en vivo que forma parte de este ambiente bohemio de domingo por la mañana donde se toma gin sin tonic para desayunar

Uno de los objetos que espera en este mercado variopinto a ser rescatado por una consulta de dentista chic, un escritor que vive en el barrio antiguo o una pareja de maduros con nostalgia por los tiempos pasados...

Paraíso de libros de to-do tipo para to-dos los gustos, bien colocados y ordenados... tiembla FNAC

Hallazgos varios

Y más y más y más...

Espacios para artistas



lunes, 7 de noviembre de 2011

Poder evocador (segunda parte)

pinterest

El sentido del olfato es capaz de distinguir entre más de 10.000 olores diferentes y es el más fuerte al nacer. 
Y sí, a mí también me pasa. Los olores me transportan. Y lo hacen porque tienen un poder inmenso a la hora de retrotraernos a otros momentos. Una fuerza evocadora poderosísima.
Un perfume, una flor o el olor de una comida nos llevan hasta sitios y momentos que creíamos olvidados. Y nos sitúan en ellos con tal nitidez que a veces parece increíble.
pinterest

¿Quién no sucumbe ante el olor a café recién hecho? ¿Y no nos acordamos de nuestra adolescencia cuando olemos nuevamente esos perfumes de moda de los 80 ó 90? (menos mal que los olores eran buenos porque la moda era terrible!)...
¿Y la sopita? Ese caldo que nos hacían de chicos. ¿O la coliflor hervida? Uuhhh...
¿Y el suavizante de la ropa?
¿Y el perfume de ese rollito de verano? Ése perfume.
¿Y la tierra mojada?
¿Y el césped recién cortado?


A mí me pasa que no soporto el olor de esa flor que sólo se abre de noche y que desprende un aroma a pseudojazmín... Me recuerda a mi adolescencia, ese tiempo en el que cambié de país y dejé atrás todo lo que quería para encontrarme con lo desconocido. Ése es el olor que recuerdo de las primeras noches de verano en el viejo mundo y se traduce en melancolía pura.

pinterest

Y sí que me encanta el olor a bizcocho en las tardes de otoño. Ese bizcocho que hacía mi mamá cuando éramos chicas, especialmente en los días de lluvia.
También recuerdo claramente el olor de una crema protectora solar en particular, esa de cuando íbamos a la playa siendo chicos... una de color rosa. Es un olor que me transporta a los 8 ó 10 años, a esas tardes de playa interminables. 
¿No es increíble que que algo tan escondido en la memoria pueda venir al presente por algo tan pasajero como un olor? ¡Qué relación tan estrecha esa de las emociones y la memoria!

Fíjense si es poderoso lo que representan que hay empresas que se dedican al marketing olfativo. Sí, eso.
Crean una fragancia y la venden en forma de cajita que al abrirse desprende un aroma característico y que uno relaciona directamente con el negocio al que hacen referencia. Por ejemplo ésta.
Curioso ¿no?

El olor que espero ahora, cuando llegan las fiestas, es el de la canela. Está por todos lados y me recuerda a esta época y a Alemania en particular. Eso es porque está presente en mucha de la repostería de navidad de ese país, donde se viven las fiestas de forma mágica. Y yo soy la primera que va a ir a comprar esas Zimtsternen o Spekulatius que hacen su aparición estelar en estos meses, para transportarme a esas plazas abarrotadas de gente en los mercadillos repletos de adornos navideños, olor a garrapiñadas, vino caliente y galletitas deliciosas.

pinterest

martes, 17 de mayo de 2011

Diminutivo de mercado: mercadillo


¿A quién no le gusta ir a dar una vuelta por un mercadillo y encontrar cosas preciosas a bajo precio? ¡A mí sí!!! y a mis hermanas y mis amigas también.. que lo sé.

La ruta de los mercadillos es apasionante pero hay que saber elegir... no todo es lindo, ni todo es barato (que se lo digan a mi hermana Meny, que tiene vista de rayo láser y alma de comerciante fenicia).

Acá les paso un enlace precioso, se llama Domestic Fashionista, (el concepto es bastante cursi pero la chica tiene gusto y eso hay que reconocérselo) con fotos de artículos de mercadillo. Como anécdota, en su blog cuenta que TODOS los elementos con los que amuebló su casa son de segunda mano o regalados. El resultado es genial. Por cierto, su blog tiene miles de entradas mensuales y ya tiene hasta patrocinadores y gana dinero con eso... habrá que tomar nota y aprender...
Blogging tips